miércoles, 25 de mayo de 2016

Como Isabel Allende, Alena vive en la casa de los espíritus por Sergio Tomaro (Diario Popular)

"Dueña desde niña de un don especial que su familia jamás reprimió y que le permite ver lo que nadie ve, destinó su vida a desarrollar esa capacidad que, como asegura, le abre las puertas a un mundo increíble."

La niña callada y de un inmenso mundo interior que fue, supo siempre que tenía una gran diferencia con el resto de los chicos de su época. Con el tiempo se fue dando cuenta que esa particularidad era un don propio de los elegidos y que en su caso la acercaban a la clarividencia y la percepción extrasensorial. Hoy, Alena Persaldi profundizó con estudios aquellas facultades y sin proponérselo, hizo realidad lo que la chilena Isabel Allende plasmó en su novela 'La casa de los espíritus'.

Lo dicho viene a cuento porque Alena asegura convivir con decenas de entidades espirituales a las que solo ella ve y escucha, circunstancia que ha tomado como parte de aquel sexto sentido ya apuntado y con el cual detecta a espíritus asociados con la luz pero también a los obsesores y bajos astrales empeñados en hacer reinar la oscuridad.

"'Es cierto. A veces estoy trabajando y los espíritus me hablan. También en medio de una pesadilla he tenido que lidiar con entidades oscuras, pero estoy acostumbrada a que me pasen estas cosas que no me asustan, sino que por el contrario me ayudan a controlar los miedos", argumentó a HISTORIAS DE VIDA. Semejante bagaje vivencial llevaron a que se especializara como psíquica con otra particularidad: puede tener un rápido registro de algunas de las vidas anteriores de la persona que la consulta o simplemente dialoga con ella. Lo demás, es decir elaboración de registros akáshikos y conexión con seres espirituales, forma parte de la actividad profesional que encara desde hace 18 años.

"Siempre tuve mucha imaginación al punto que de chiquita, en la escuela, me mandaron al otorrinolaringólogo porque decían que no escuchaba bien y que por eso estaba abstraída de lo que pasaba en el aula. Pero una psicopedagoga le dijo a mi madre que lo mío no era sordera sino que probablemente estuviera conectada con otro mundo que otros no captaban".
La primera persona que se dio cuenta que era una chica especial fue su madre que veía lo que ocurría en torno de su hija, pero simplemente la observaba, sin controlarla. "Nadie me impidió que fuera profundizando en esta cuestión", añadió, quien en 1998 accedió a la tecnicatura en Ciencias Psicofísicas en el Instituto Argentum, a la cual le sumó varios cursos y especializaciones fiel a su condición de autodidacta.

CON TODA LA LUZ

Divorciada a los ocho años de haberse casado y madre de una hija de 34 que es licenciada en Ciencias del Ambiente, no solo trabaja en su consultorio del barrio de Liniers atenta a las vibraciones energéticas, sino que dicta cursos de formación en la lectura de registros akáshikos, regresión a vidas pasadas y fenomenología paranormal, porque también se dedica a esa disciplina.

El principal soporte que Alena asegura tener es la protección de los Maestros Espirituales que se mueven en la Luz y consideran que los momentos actuales son de crisis "porque -explicó la psíquica- llegó el momento de correr los velos. Esa es la razón por la que hay tantos divorcios, peleas entre hermanos y disputas entre socios"'.

De hablar pausado, Alena considera que viven "en un error" los que piensan que todo termina en el cementerio y se sonríe si le hacen alguna broma sobre la multitud de espíritus con los que convive en su casa. "Están", aclara, y le pide al periodista que antes de irse, le cuente de esa angustia que lo atormenta y que pretendió disimular, aunque ella ya lo había notado ni bien empezó la entrevista.

Sergio Tomaro

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