martes, 26 de febrero de 2019

EL AMOR ES UN FLORECIMIENTO MUY RARO, OSHO

Dos personas se encuentran, eso significa que dos mundos se encuentran. No se trata de algo sencillo, sino muy complejo, lo más complejo que hay. Cada persona es un mundo en sí misma, un misterio complejo con un largo pasado y un futuro eterno.
Al principio solo se encuentran las periferias. Pero si la relación se vuelve íntima, se hace más profunda, entonces empieza a producirse el encuentro de los centros. Cuando los centros se encuentran, se llama amor.
El amor es algo muy raro. Reunirte con una persona en su centro significa que ambos pasáis por una revolución, porque si quieres encontrarte con una persona en su centro, tendrás que permitir que esa misma persona alcance también tu centro. Tendrás que volverte vulnerable, absolutamente vulnerable, abierto.
Es arriesgado. Permitir que alguien llegue a tu centro es arriesgado, peligroso, porque nunca sabes qué te hará esa persona. Y una vez que todos tus secretos son conocidos, una vez que tu ser oculto ha dejado de estarlo, una vez que quedas expuesto por completo, nunca sabes qué hará la otra persona. El miedo está ahí. Por eso nunca nos abrimos.
No consideréis el conocimiento de alguien como amor. Puede que estéis haciendo el amor, puede que estéis sexualmente relacionados, pero el sexo también es periférico. A menos que los centros se encuentren, el sexo es solo el encuentro de dos cuerpos. Y el encuentro de dos cuerpos no es vuestro encuentro. El sexo sigue siendo un conocimiento físico.
Puedes permitir que alguien entre en tu centro solamente cuando no tienes miedo, cuando no estás asustado. Hay dos tipos de formas de vivir. Una: orientada por el miedo. Otra: orientada por el amor. La vida orientada por el miedo jamás puede conduciros a una relación profunda. Permanecéis temerosos, y no se le puede permitir al otro que penetre hasta el núcleo de vuestro ser. Permitís que entre hasta cierto punto, hasta que surge el muro y todo se detiene.
El amor es un florecimiento muy raro. A veces sucede. Es raro porque solo puede suceder cuando no hay temor, nunca antes. Eso significa que el amor solo puede sucederle a una persona profundamente espiritual. El sexo es posible para todos. El conocimiento es posible para todos. Pero no el amor.
Cuando no tienes miedo –no hay nada que ocultar y puedes estar abierto–, puedes retirar todos las barreras. Entonces puedes invitar al otro a penetrar hasta tu mismo núcleo. Y recuerda, si permites que alguien penetre en ti profundamente, el otro te permitirá lo mismo, porque cuando permites que alguien te penetre se crea confianza. Cuando no tienes miedo, el otro se vuelve valiente.
OSHO (FUENTE DE INFORMACION)

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