viernes, 1 de noviembre de 2013

Fantasmas en edificio céntrico de Bendición (Argentina)

Una extraña sensación se apodera de uno cuando recorre los fríos y casi solitarios pasillos del viejo edificio donde durante muchos años funcionó el Hospital de Niños “Eva Perón” en la intersección de avenida Sáenz Peña y pasaje Muñiz.Tampoco hay un trabajador del lugar que no recuerde haber escuchado o visto algo a lo que no le encontró una explicación lógica. Las anécdotas sobran y todos parecen estar entregados a convivir con situaciones paranormales, a escasas dos cuadras del centro de la ciudad.
Dos años después de la publicación de una serie de notas sobre extrañas apariciones en el antiguo Hospital de Niños, cuyos protagonistas fueron empleados de una empresa de seguridad, además de un ex enfermero y otros dependientes del nosocomio, nuevos testimonios confirman que los fenómenos no se detuvieron en absoluto, a pesar de que en aquel momento se hizo una bendición de una parte del local.
Varias personas no sólo relataron sus experiencias y las que compañeros de tareas compartieron con ellos, sino que, y esto sería lo más llamativo, trazaron un paralelismo con los relatos reflejados en 2011: en aquellos momentos, algunos guardias de seguridad del turno noche ponían llave al edificio y preferían pasar la madrugada en la vereda antes que adentro del local. Algo similar sucede actualmente con algunos numerarios que no soportarían pasar la noche. Al igual que los guardias privados de hace dos años, algunos efectivos habrían pedido no ser destinados más en este lugar.

imagen ilustrativa (no corresponde al caso mencionado)

Ahora, un policía, un comerciante y un empleado de las nuevas dependencias que funcionan en este viejo edificio sobre la calle Sáenz Peña, a muy pocas cuadras de la plaza Libertad, el principal paseo público e histórico de Santiago del Estero, brindaron estremecedores relatos de experiencias tan vívidas que el sólo escucharlas eriza la piel e invita a la reflexión sobre hasta qué punto el mundo espiritual, del que aparentemente provienen estas manifestaciones, puede trasponer el velo hasta llegar a vincularse con el mundo que solemos llamar real o material.

“Me agarró los pies” 
Entre otras situaciones, contaron que se escuchan ruidos en la planta alta, pero que cuando acuden a comprobar la novedad nunca encuentran nada. Uno de ellos recordó que en una ocasión un fin de semana se recostó para hacer descansar las piernas y sintió que alguien lo agarraba de los pies, pero no había nadie con él.
Otro día temprano, la primera empleada en llegar al ex hospital se hizo un té y fue a abrir algunas oficinas y prender las luces para cuando llegaron sus compañeros, pero al regresar se dio con que la taza estaba por la mitad y no había nadie más que pudiera haber bebido su infusión.

imagen ilustrativa (no corresponde al caso mencionado)

Quizás lo más escalofriante lo vivieron una mañana en plena actividad cotidiana, cuando una de las secretarias llamó a uno de los empleados más antiguos de la institución y le mostró algo inexplicable: una cámara de seguridad ubicada en el frente del edificio captaba que cada persona que entraba o salía era acompañada por “una bola de luz blanca”, y que este fenómeno fue visto por varios empleados por espacio de diez minutos.
Desconcertados, salieron a ver si algún espejo, ventanilla o vehículo provocaba algún reflejo, pero no detectaron nada a simple vista como lo que se veía claramente a través de la cámara. Incluso uno de ellos hizo la prueba y se paró en la puerta y provocó más estupor aún porque la bola de luz se quedó flotando justo arriba suyo.

publico:ciudadparanormal1
fuente:diariopanorama.com

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