martes, 1 de febrero de 2011

El retorno a la Unidad

Dios_Interior


Este mensaje peregrina hermanando. Se mueve recordando, en cada

corazón, la excelsa visión que nos condujo a esta instancia

planetaria. Por eso hoy, cuando sus claras palabras crucen el umbral

de tus ojos, ya nada será igual. La angustia y el dolor le darán

paso al amor, el llanto se transformará en risa y volverás a

disfrutar de tu paso por la Tierra. Bendito es el transmutador encanto

de este esperado momento, donde nuestros espíritus celebran el

retorno a la Unidad.

Esta imagen simboliza la luminosa esencia dorada de aquello que nos

animó a encarnar, para peregrinar sembrando nuestras semillas más

puras. Contemplala. No hay lágrimas, violencia, odio ni rencor.

Tampoco hay divisiones. Reina una bella armonía, que genera un

conmovedor silencio. Se siente la paz y el amor que emana el corazón

despierto, al develar el mágico juego evolutivo que alberga la

ilusión de la separación. Somos Uno. Conscientemente ya lo sentimos.

Al ver desde la perspectiva del alma, comprendemos que todo lo

experimentado fue perfecto. Necesitamos de un entorno dual intenso,

con marcadas diferencias vibratorias, para reconocer el punto medio

donde mora el equilibrio. Necesitamos de la oscuridad para apreciar la

luz y del abismo para dirigir los ojos hacia nuestro cielo interno.

Cada ocasión que supusimos negativa o adversa nos fortaleció,

impulsándonos a volar y a sentir de una manera más franca y

profunda.


Volvernos conscientes de la Unidad implicó fragmentarnos para

redescubrir la reluciente gama que integra nuestra esencia divina.

Vivir nos permitió compartir para internalizar lo aprendido. Así

fuimos creciendo, y fue en ese crecer que pudimos comprender lo que en

verdad sucedía: estábamos recordando lo que ya era sabido, pues todo

emana de la misma Fuente inmaculada, a cual regresamos tras despertar,

abrazar y amar a nuestra propia sombra que estaba recluida.

desvanecerse la ilusión, veo en tu corazón al mío y sonrío.

Internamente sé que el amanecer del nuevo Sol nos encontrará unidos.

¿Quién podrá dañar, juzgar o marginar, si es capaz de ver que a

quien hiere, lastima o discrimina es a uno mismo? ¿Quién se

atreverá a mantener vivo el rencor si siente que perdonando se ama y

sana por dentro? Te siento… Te amo. Vibramos en la misma trama que

hoy nos abriga y hermana, al volvernos conscientes del retorno a la

Unidad.

http://www.tuluzinterior.com/

No hay comentarios:

Publicar un comentario